La Biblia Responde

Autor de la respuesta Luis Zamorano
Fecha de la respuesta 24-10-2009
Asunto Salud Emocional
Categoría Adolescentes     (Clique aquí y vea más artículos relacionados con esta categoría )
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Pregunta: Bendiciones ! quisiera preguntar el señor dice no cometeras adulterio pero todo aquel que mira a una mujer para codiciarla ya adultero con ella en su corazon , mi pregunta es si yo observo a una mujer ya que por naturaleza me atrae mucho su belleza y la miro mucho , es adulterio ? decirme en mi interior que es muy hermosa !

Respuesta: Mt 5: 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. RVR60

Pero yo os digo.
Ver com. vers. 22. Esencialmente, las enseñanzas de Jesús acerca de la relación matrimonial y sus responsabilidades se basan en el plan original de Dios para el hogar que aparece en Gén. 2: 21-24 (ver Mat. 19: 8), y no en la ley mosaica (Deut. 24: 1-4). Según ese plan, el matrimonio debía satisfacer la necesidad de compañerismo (Gén. 2: 18), y debía proporcionar un hogar y la debida educación para los hijos que nacieran (Gén. 1: 28; 18: 19; Prov. 22: 6; Efe. 6: 14). El hogar fue establecido como un ambiente ideal en el cual tanto padres como hijos pudieran aprender de Dios y desarrollaran caracteres que estuvieran a la altura de los elevados ideales inherentes en el propósito divino que llevó a su creación.
Mira a una mujer.
La belleza femenina es un don del amante Creador, de quien procede toda verdadera belleza. La limpia apreciación de esa hermosura es correcta. Además, la atracción que cada sexo tiene para el otro fue implantada en los hombres y las mujeres por el Creador, y cuando se manifiesta dentro de los límites ordenados por Dios, es intrínsecamente buena, pero cuando se la pervierte para servir a intereses impíos y egoístas, se transforma en una de las fuerzas destructoras más grandes del mundo.
Codiciarla.
Gr. epithuméÇ significa "anhelar", "desear intensamente", "codiciar". Se emplea tanto en el sentido bueno como en el malo. Jesús dijo a los doce que había deseado con gran deseo (epithumía, epethúm sa) comer 327 la pascua con ellos (Luc. 22:15), En este sentido positivo epithuméÇ aparece también en Mat. 13: 17; Luc. 17: 22; Heb. 6: 11; 1 Ped. 1: 12; etc.
El sustantivo de la misma raíz epithumía, "deseo" aparece en Fil. 1: 23; 1 Tes. 2: 17. Uno de los equivalentes hebreos del verbo epithuméo es jamad, "desear", "complacerse". Esta es la palabra que se traduce como "codiciar" en el décimo mandamiento (Exo. 20: 17; Deut. 5: 21) y "desear" en Isa. 53: 2. Cristo sin duda pensaba en el décimo mandamiento cuando advirtió en contra de mirar "a una mujer para codiciarla". Es decir, el hombre que pone sus afectos y su voluntad en armonía con el décimo mandamiento, de esa manera se protege de violar el séptimo.
Corazón.
Gr. kardía, "corazón", pero que se refiere más bien al intelecto, los afectos y la voluntad. "Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Prov. 23: 7). Cristo destaca que el carácter se determina no tanto por los actos visibles como por los sentimientos que motivan esos actos. Lo externo meramente refleja e incrementa los sentimientos. Aquel que comete acciones malas si está seguro de que nadie lo sabrá y que se reprime de cometerlas sólo por ese temor, es culpable a la vista de Dios. El pecado es en primer lugar un acto de las facultades superiores de la mente, de la razón, del libre albedrío, de la voluntad (ver com. Prov. 7: 19). La acción visible es meramente un resultado de la decisión interna.

Que Dios te bendiga

Luis Zamorano
EQUIPO DE CONSEJEROS BIBLIA ONLINE


 
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